loading...
Mostrando entradas con la etiqueta Alzheimer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alzheimer. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de noviembre de 2011

Utilizando una técnica conocida como estimulación profunda del cerebro, científicos canadienses plantean una posibilidad ambiciosa: lograr revertir los estragos del mal de Alzheimer

Cerebro humano

 

Utilizando una técnica conocida como estimulación profunda del cerebro, científicos canadienses plantean una posibilidad ambiciosa: lograr revertir los estragos del mal de Alzheimer.

Siempre se ha pensado que el encogimiento del cerebro, la declinación de sus funciones y la pérdida de memoria eran fenómenos irreversibles.

 

Sin embargo, los científicos canadienses decidieron utilizar la técnica de estimulación cerebral profunda, que consiste en la aplicación directa de electricidad a las regiones cerebrales.

En dos pacientes, el centro de la memoria del cerebro detuvo su prevista declinación y, de hecho, creció.

La estimulación cerebral profunda ha sido utilizada en decenas de miles de pacientes de Parkinson, así como en otros que padecen depresión o del síndrome de Tourette.

Lo que no se sabe es cómo funciona.

Modelo de un cerebro expuesto

El procedimiento se realiza bajo anestesia local. Una imagen de resonancia magnética identifica el objetivo dentro del cerebro.

Se fija la cabeza en una posición, se deja al descubierto una pequeña región del cerebro y se colocan pequeños electrodos cerca de la región del cerebro que se desea estimular.

Los electrodos se conectan a una batería que se implanta bajo la piel, próxima a la clavícula.

El profesor John Stein, de la Universidad de Oxford, dice: "Mucha gente diría que no sabemos por qué funciona."

Su teoría es que, en el mal de Parkinson, las células cerebrales se ven atrapadas en un patrón de reventones eléctricos, seguidos de silencios, luego estallidos, después silencios.

La estimulación de alta frecuencia continua viene a interrumpir este patrón. Sin embargo, Stein acepta que "no todo el mundo concordará con esta explicación."

Misterio

Paciente durante neurocirugía.

Muchos de enfermos de Parkinson han experimentado el tratamiento de estimulación cerebral profunda.

El cómo puede la estimulación cerebral jugar un papel en el Alzheimer es aún un misterio mayor.

En el Alzheimer, el hipocampo es una de las primera regiones que se encoge. Se trata del centro de la memoria que convierte la memoria de corto plazo en memoria de largo plazo.

Su daño conduce a los primeros síntomas del Alzheimer, pérdida de la memoria y desorientación.

En sus últimas etapas del Alzheimer, las células del cerebro están muertas o moribundas en la totalidad del órgano.

El estudio de la Universidad de Toronto trabajó con seis pacientes con la enfermedad. La estimulación cerebral profunda fue aplicada al arco cerebral, o fornix, una parte del cerebro que transmite mensajes al hipocampo.

El investigador jefe, el profesor Andrés Lozano, dice que lo normal es un encogimiento previsible del hipocampo de un 5% al año, como promedio, en los pacientes de Alzheimer.

Después de 12 meses de estimulación, afirma que un paciente experimentó un 5% de aumento mientras que otro tuvo un aumento de 8%.

"Nunca habían visto crecer el hipocampo, en ninguna circunstancia. Es un increíble descubrimiento para nosotros"

profesor Andrés Lozano, investigador en jefe

"¿Cuán grande es un 8%? Enorme. Nunca habían visto crecer el hipocampo, en ninguna circunstancia. Es un increíble descubrimiento para nosotros," le dice a la BBC.

"Se trata de la primera vez que la estimulación del cerebro en un ser humano produce probadas formas de crecimiento en un área del cerebro."

En cuanto a síntomas, el doctor Lozano dice: "uno de los pacientes, se encuentra mejor tras un año de estimulación, de manera que se puede decir que su Alzheimer ha retrocedido."

Etapa inicial

Los hallazgos fueron presentados ante la conferencia de la Sociedad para la Neurociencia, en noviembre, pero están por publicarse en alguna revista científica.

Según Lozano, los experimentos en animales probaron que este tipo de estimulación es capaz de crear nuevas células nerviosas.

Por su parte, el profesor Stein dice sentirse "muy alentado" por estos primeros descubrimientos, pero que la demostración clave está en demostrar "que hubo un mejoramiento en la memoria."

La doctora Marie Janson, de Alzherimer's Research UK, dijo que "sería muy significativo" si se pudiera revertir el encogimiento del cerebro y que "si se pudiera demorar el comienzo del Alzheimer en unos cinco años, se reduciría la gente afectada por el mal a la mitad."

Para determinar si se trata de un hallazgo real o de un resultado erróneo, los investigadores se disponen a llevar a cabo un estudio mayor.

Cerebro humano

Miles de pacientes del Parkinson han experimentado la estimulación cerebral profunda.

Lozano dice que, por el momento, "hay que proceder con cautela, todo esto está en su etapa inicial y los pacientes involucrados son un número muy pequeño."

A partir de abril, el grupo investigador apunta a trabajar con 50 pacientes con un Alzheimer medio. A todos se les implantarán los electrodos, pero sólo la mitad de ellos los tendrá activados.

Los investigadores podrán verificar, entonces, si hay alguna diferencia en el hipocampo entre ambos grupos.

El gupo examinará específicamente a pacientes con Alzheimer medio debido a que, de los seis pacientes con el mal, sólo mejoraron los dos con los síntomas más suaves.

Una teoría que está en consideración es que, pasado un cierto nivel de daño, los pacientes entran en un estado de irrecuperabilidad.


BBC

viernes, 13 de mayo de 2011

Dos dispositivos para el tratamiento del Alzheimer con estimulación cerebral profunda

 

 

Las compañías farmacéuticas dedicadas al desarrollo de fármacos para el Alzheimer se han estado enfrentado a un obstáculo tras otro. Los tratamientos más eficaces son difíciles de hacer llegar al cerebro, mientras que aquellos que muestran tener éxito en animales aún no han logrado beneficiar a los seres humanos.

Dos startups tienen por objetivo resolver estos problemas dirigiéndose al cerebro eléctricamente en vez de químicamente. Ambas están utilizando tecnologías que han demostrado su eficacia para otros trastornos cerebrales. Una empresa planea utilizar la estimulación cerebral profunda, que se ha utilizado para el tratamiento de decenas de miles de pacientes de Parkinson. La otra espera encontrar el éxito con la estimulación magnética transcraneal, un método no invasivo utilizado para tratar la depresión y como herramienta de investigación para estimular o inhibir partes específicas del cerebro.

Con la estimulación cerebral profunda, una serie de pulsos eléctricos se dirigen a una parte disfuncional del cerebro a través de un electrodo implantado quirúrgicamente, estimulando así la actividad neuronal.  La tecnología se está utilizando o poniendo a prueba para un creciente número de trastornos, incluyendo la epilepsia resistente a la medicación, la depresión y el trastorno obsesivo-compulsivo. El neurocirujano Andrés Lozano, de la Universidad de Toronto, se interesó en su potencial para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer gracias a un hallazgo inesperado publicado en 2008. Unos investigadores estaban haciendo pruebas para ver si lograban ayudar a que un paciente con obesidad mórbida bajara de peso mediante la estimulación de una parte del cerebro que regula la saciedad. Las pruebas de seguimiento revelaron que el paciente mostró una mejoría significativa en la memoria.

Las imágenes cerebrales revelaron que el tratamiento de la obesidad activó diversas estructuras del cerebro implicadas en la memoria. Generalmente, los pacientes con Alzheimer sufren un deterioro de estas estructuras, y la idea de Lozano es el uso de la estimulación cerebral profunda para impulsar la actividad en los circuitos de memoria que los pacientes sigan teniendo. A finales del año pasado, Lozano formó la startup Functional Neuromodulation con Daniel O'Connell, fundador de Neuroventures y ahora su director general, para comercializar la tecnología.

Todavía no está claro el éxito que tendrá este método en personas con la enfermedad neurodegenerativa. Un pequeño estudio publicado el pasado otoño mostró resultados mixtos. El tratamiento parecía ralentizar el declive cognitivo en algunos pacientes, pero no tuvo efecto en otros. Sin embargo, los investigadores encontraron que la estimulación cerebral profunda invertía uno de los marcadores de la enfermedad de Alzheimer: el daño en el metabolismo de la glucosa en el cerebro. La evidencia preliminar sugiere que es más efectivo cuando se usa en las primeras etapas de la enfermedad.

http://www.technologyreview.es/read_article.aspx?id=37573